El primer día siempre llega cargado de emociones: expectativas, nervios, curiosidad y también algún pequeño miedo que poco a poco se transforma en confianza.
Los pasillos volvieron a llenarse de vida, de risas, abrazos entre amigos que se reencuentran y besos de despedida que acompañan los primeros pasos de la jornada.
Cada mirada refleja el entusiasmo de todo lo que está por venir.
La Scuola los recibe con alegría y cariño, abriendo nuevamente sus puertas para compartir aprendizajes, experiencias y momentos que quedarán en la memoria.
Que sea un gran año para toda nuestra comunidad🇮🇹
